Se termina un nefasto mes

Creo que para todos nosotros, noviembre fue agobiante mes que por suerte se termina con un respiro en forma de lluvia para dar inicio a una loca maratón de despedidas anuales.

Hoy viernes 28 (¡por suerte es viernes!) de noviembre, último día de oficina del mes digo “qué mes de mierda, deberían sacarlo del almanaque” y cualquiera pensaría que fue una porquería por todos los vaivenes de la crisis financiera internacional, de toda furia de la tarjeta de crédito de nuestra presidenta (con nuestro dinero) y su hija de viaje por África o de que nuestro futuro está en manos de ineptos. Pero en verdad no fue por eso.
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