Ya es casi un hecho, la ley del impuesto a productos tecnológicos importados ya está en las puertas de nuestros hogares.
Como siempre, cada vez más se agranda la brecha tecnológica con todas las implicancias que conlleva ésto: laborales, educativas, sociales.
Como dice nuestro gran pensador mesiánico: “que la sigan chupando”.
pd: espero que dentro de todo, salga bien.