Pienso que ser groso, es seguir fiel a tu estilo o a tus convicciones, que te chupe un huevo lo que piensen los otros y encima te paguen para que sigas haciendo lo mismo.
Eso es lo que considero que es Tom Waits. Como todo músico, sufrió mutaciones pero siempre manteniendo el estilo, no dejó de cantar como borracho que se tragó un kilo de clavos. No se por qué cuando escucho Tom Waits, me hace acordar a Charles Bukowski. Tal vez porque Bukowski era un borracho empedernido.
Puede que haya tenido sus altibajos comerciales como la mayoría de los músicos suelen tener pero creo que el tipo siguió con su onda. Podría decir que era un blusero con un estilo alternativo muy propio.
Debo admitir que lo conocí bastante tarde, más precisamente cuando estaba viviendo en Japón. Mi amigo Mitsuaki me había pasado un CD de Waits, más precisamente el primero que sacó, “Closing Time” (1973) y es bastante diferente a los siguientes, pero recomiendo escucharlo y/o tenerlo.
Y está muy bueno escucharlo del long play. Es lo que hice cuando fui a un barsucho en algún lugar de Naha (tal vez era Asato) donde atendía el propio dueño.
Sigue leyendo →