Hace unos día atrás fui con la familia a dar una vuelta por Caminito: una visita obligada (por su valor histórico) pero que se ha convertido en un lugar contaminado por los comercios que venden muchas chucherías hechas en China y algunas otras cosas hechas en serie para el turismo comprador compulsivo.
Cuando llegamos, esperaba encontrarme con el inconfundible olor a podredumbre de la zona, pero me alegró notar que no era tan fuerte como en otras épocas. El agua del riachuelo pasó de ser negro petróleo a verde. Se nota que están limpiando la cuenca, que es una tarea enorme. No, no es gracias a María Julia.
Espero que podamos tener un lugar menos contaminado en unos años.
No estuvimos más de media hora en el lugar y decidimos partir a otro lugar. Dimos unas vueltas por ahí y después decidimos tomar el colectivo. El paisaje que ofrecía la caminata me pareció más interesante que Caminito así que dejo un par de fotos del barrio.



